Cómo reconocer una joya de oro

Joyas de oro

Si te gustan las joyas y eres fanático de las piezas de oro, sabrás que existe una gran variedad de tipos y precios. Esto puede generarte dudas sobre su grado de pureza e, incluso, podrías preguntarte…

¿Es realmente oro?

Nadie quiere ser estafado, ni invertir una alta suma de dinero para recibir una pieza que resulte ser una aleación de metales, un baño de oro o, en el peor de los casos, acero de color dorado.

Es importante identificar correctamente este metal precioso.

Si deseas saber cómo reconocer una joya de oro en este artículo te daremos algunos consejos sencillos para comprobar la autenticidad del valioso metal.

No es oro todo lo que reluce

Lo primero que debes hacer es ser meticuloso a través de un examen visual. Que tenga el típico color dorado no es garantía de su pureza.

También tienes el caso contrario. El oro puede no ser dorado. El oro puede ser de color blanco, rosa, amarillo o rodinado.

¿Complicado? En absoluto. Cuando se trata de una pieza pura de este valioso metal encontrarás detalles físicos en ella que así lo indicarán.

Por lo general, las joyas de oro (posterior a los años 50) tienen grabado en alguna parte de su superficie una marca con su grado de pureza o quilates (10,12,14,18 o 24). Te recomendamos el uso de una lupa para facilitar la búsqueda.

De no encontrar este grabado, puede ser una alerta para comenzar a dudar de su autenticidad.

Sin embargo, los expertos en joyería apuntan que localizar esta marca tampoco asegura que sea oro puro, ya que al ser un metal costoso es común intentar hacer falsificaciones.

Entonces, ¿cómo comprobar que es oro?.

Una vez encontrado el grabado debemos pasar al siguiente paso de verificación.

Debes tener en cuenta que si la pieza no es auténtica puede sufrir deterioro en el proceso.

Joyas de oro

Pruebas caseras

Existen muchas formas para reconocer si una joya es de oro. El problema es que no todas están al alcance.

El oro no es magnético ¿tienes un imán?. Pásalo sobre la joya que quieras comprobar. Si es atraída hacia el imán, está claro. No es oro. Fácil.

Otra técnica que puede resultar sencilla es frotar la joya con una pieza de cerámica. Al hacer el deslizamiento, el oro auténtico dejará una estela de color dorado. Si es otro metal, el rastro será negro y esto es suficiente para saber que no es puro.

Pruebas de mayor precisión

Hay un par de test casi infalibles. ¿El problema? Necesitarás instrumentos y herramientas adicionales.

Una de las pruebas más comunes para verificar si es oro puro es mediante el uso de ácido nítrico. Se trata de una sustancia corrosiva en la que se deberá introducir la joya a comprobar.

Si al poner el ácido nítrico en contacto con la pieza ésta cambia de color a verde o blanquecino, entonces no hay duda: no es oro. Es una aleación de otro metal.

Otro mecanismo para reconocer el oro es usar un elemento conocido como piedra de toque. Para hacerlo, se debe frotar la joya con la piedra. Sobre la piedra quedarán restos del presunto oro y será sobre este que se aplicarán las gotas de ácido.

En caso de no querer exponerse a sustancias corrosivas se puede hacer la verificación del metal con un comprobador láser. Estos instrumentos tienen un elevado grado de precisión y el resultado es inmediato. Incluso aporta datos de la joya.

Test de densidad

Si quieres ser más minucioso y comprobar con mayor precisión, entonces te recomendamos que hagas una prueba de densidad.

Esta prueba consiste en hacer un test de densidad. Te dará información sobre los quilates que tiene la pieza, pero no funciona para conocer si es oro o no. Necesitas:

  • Una balanza (para pesar la joya)
  • Un envase con identificador de milímetros
  • Agua.

Lo primero será pesar la pieza, después añades agua al recipiente milimétrico hasta llegar a cero y depositas la joya dentro. Una vez allí, debes comprobar el nivel que marca con la joya en el agua.

Para calcular la densidad de la joya debes tener clara la diferencia entre el nivel de agua antes y después de sumergir la misma, así como el peso de ésta.

El oro de 10 quilates tiene una densidad de 11,57 gr/ml. En el caso del oro de 14 quilates es de 13,97 gr/ml. Para los de 18 quilates la densidad deberá ser de 15,58 gr/ml, mientras que las joyas de 24 quilates tienen una densidad de 19,32 gr/ml.

Si continúas con dudas sobre la autenticidad del oro, recuerda que también puedes acudir a un taller de joyería, donde cuentan con todos los elementos e instrumentos para la verificación de metales preciosos.


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