La historia de Swarovski

Emblema, logo Swarovski

Existen varias marcas de joyas referentes a nivel mundial. Una de ellas es la firma austríaca Swarovski.

La marca Swarovski tiene su origen en Austria y el protagonista es un hombre que creó un imperio gracias a su innovación y creatividad.

Te contamos todo sobre los comienzos de esta marca de joyas tan conocida. Y, también, algunas curiosidades que seguramente desconozcas.

Origen de la firma Swarovski

La leyenda de esta marca nació con el joven Daniel Swarovski que trabajaba en la empresa de su padre (una fábrica dedicada a cortar vidrios y cristal). Fue allí donde comenzó a adentrarse en las técnicas y perfeccionó sus conocimientos en cortes.

Quería hacer más productivo el trabajo y fue entonces cuando aceleró los procesos de automatización. Así fue como surgió en su mente crear una máquina de corte de cristal a partir de las técnicas de Siemens y Edison y desarrolló un artefacto capaz de cortar de forma perfecta y precisa los cristales.

Este invento lo registró y patentó años más tarde. Su plan era crear “un diamante accesible para todos” lo que lo convirtió en un pionero.

Para el año de 1895, Daniel Swarovski, junto a un socio, fundó su primera joyería llamada A. Kosman, Daniel Swarovski & Co.

Daniel Swarovski y su máquina
Daniel Swarovski y su máquina para cortar cristales (1892).

Amor y joyas

Tras trabajar algunos años, Daniel contrae matrimonio con Marie Weis, hermana de su socio, con quien tuvo 3 hijos. Todos estos acontecimientos fueron claves para consagrar la marca como lo que es hoy en día. De hecho, sus 3 hijos participaron de forma activa en la compañía.

Con ellos. Daniel comenzó las operaciones en la planta de producción de cristal en Los Alpes austriacos, en Wattens en el año de 1913.

La familia tenía en este lugar las condiciones necesarias para que la producción fuese efectiva gracias al agua y la energía que movía sus máquinas.

Esta fue una nueva era para la industria del cristal. Con la llegada del nuevo siglo, Swarovski estaba presente en todas partes, América le abrió sus puertas y unos años más tarde el resto de los continentes.

Llegó el tiempo del crecimiento empresarial. Mientras muchos mercados colapsaban por los estragos de la Primera Guerra Mundial, Swarovski se mantenía firme.

Por aquel tiempo, había escasez en máquinas de cortar y en materiales. Lo que pudo ser el declive de la compañía, Swarovski lo supo aprovechar a su favor creando sus propias herramientas.

Para 1919 nace la marca de fábrica Tyrolit, que venía a ser la misma empresa, pero renovada.

Glamour y cristales

Los cristales Swarovski fueron un hito en los años 20, una época de glamour. Las principales firmas de moda de Paris usaban estas piezas brillantes y de corte perfecto para adornar sus vestidos y trajes.

Swarovski vio una nueva oportunidad y creó una cinta de cristal que servía a los modistas para aplicar sobre los tejidos. Incluso podía usarse sobre zapatos y demás accesorios.

Así comenzó una alianza entre la industria de la moda y las joyas Swarovski. Una asociación que se mantiene hasta el día de hoy y que le ha servido para mantenerse en la palestra.

Ha habido colaboraciones de esta firma de joyas con importantes casas de la moda como Coco Chanel, Christian Dior y Balenciaga. Muchas de ella florecieron en los dorados años 20.

Cristales rosas Swarovski

Swarovski y el cine

La historia de esta prestigiosa marca austriaca también está ligada al mundo del séptimo arte.

Hollywood ama el brillo y los cristales de Swarovski son precisamente eso: puro brillo.

El cine le dio mayor fama a la marca.

Films como los caballeros las prefieren rubias, con Marilyn Monroe de protagonista luciendo unos hermosos pendientes de Swarovski fueron memorables. Así como Audrey Hepburn en algunas cintas como Desayuno en Tiffany.

También en Sexo en NY, muchos de los modelos que usaba Carrie Bradsha, interpretada por Sarah Jessica Parker, eran adornados con cristales de la Swarovski.

Quizás recuerdas a Nicole Kidman en “Moulin Rouge”, en esta película la actriz usaba un corsé con cristales, ¿adivinas? Si, eran Swarovski.

Además, la marca tiene una colaboración con la franquicia de James Bond que se ha extendido por 30 años.

También tuvieron presencia en la cinta “Cenicienta”, en el vestido y las famosas zapatillas de esta película, que fueron adornadas con 1,7 millones de cristales.

Las colaboraciones no terminan aquí. La marca Swarovski ha sido la encargada de adornar y hacer brillar el escenario de los premios Oscar en más de una ocasión.

Asimismo, muchas actrices han desfilado por la alfombra roja con trajes de diseñadores que brillan gracias a los cristales de la firma austriaca.

Para que te hagas una idea, la marca ha colaborado con unos 100 diseñadores de vestuario. De estos, 11 han sido galardonados por la Academia en la categoría de “mejor vestuario”.

Tienda Swarovski

una marca consolidada

127 años han pasado desde su creación y la casa Swarovski sigue en manos de la misma familia, en su quinta generación. Hoy en día tiene cientos de joyerías en España, pero también cuenta con un amplísimo número de joyerías en todo el mundo.

En su haber tienen hitos como los famosos guantes que usaba Michael Jackson en sus conciertos, uno de ellos subastado por 350.000 mil dólares.

Las botas rojas que lució Shakira en el Super Bowl, o el vestido de Marilyn Monroe para cantar el “cumpleaños feliz” al presidente Kennedy.

También han colaborado con la prestigiosa firma Victoria’s Secret en sus esperados desfiles de los ángeles y, desde 2004, son los encargados de colocar la estrella en el árbol del Rockefeller Center, que tiene más de 3 millones de cristales.

Además, no son solo joyas. Son especialistas en cristales y eso les ha dado la experiencia para fabricar instrumentos ópticos como prismáticos y telescopios (altamente valorados por su calidad).

La marca del cisne (su logo), cuenta en la actualidad con una plantilla que supera los 34 mil empleados y están presentes en 170 países (el mundo tiene 194).

Para el año 2018 los ingresos de Swarovski se estimaban en la exorbitante cantidad de 3.500 millones de euros. Actualmente, los beneficios siguen yendo en ascenso.

La historia de esta marca es de superación, creatividad y alianzas, que los ha ayudado a consolidarse bajo la premisa de “diamantes para todo el mundo”.

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